Webcamers: sexo en la red

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historias de webcammers

 

Buscando el morbo y el placer, un día topamos con una web donde, con solo disponer de un dormitorio, un ordenador y una webcam, parejas, tríos, o chicas y chicos solos, se dan de alta como performers. La gente que se conecta puede chatear libremente con ellos o pasar a un chat privado donde, previo pago, otra persona va diciendo lo que le gustaría que hicieran. Ciber-sex, sexo online, sexo en la red, así lo llaman algunos.

Sin dudarlo, nos dimos de alta en la página, colgamos una serie de fotos morbosas, elegimos un nick y nos pusimos a esperar, dispuestos y excitados. Los dos estábamos en ropa interior tumbados sobre la cama, jugueteando para hacer más corta la espera.

Ya empezábamos a calentarnos cuando de repente la pantalla comenzó a parpadear. Era nuestro primer cliente:

– Hi. I´m hot and you?
– We´re hot too. Where are you from?
– Las Vegas
– What do you want to see?
– Lick her please

 

Comenzamos a jugar: sexo en la red. En vivo y directo

Nos dispusimos a realizar su petición. Quité las braguitas a mi compañera que abrió sus piernas totalmente exponiendo su sexo bien abierto. Comprobamos que el encuadre de la cámara era el correcto y puse mi cara sobre su pubis para no impedir la visión. Saqué mi lengua todo lo posible y me dediqué a lamerle el coñito en vivo y en directo para nuestro amigo de Las Vegas.

– Mírame a los ojos mientras te lo está comiendo. Quiero ver el placer reflejado en tu rostro -apareció escrito en la pantalla.

Mi amiga mira a la pantalla donde se ve a sí misma. Su cuerpo desnudo, sensual, expuesto. Su sexo bien abierto y mi lengua sobre él saboreándolo con deleite.

Es una sensación tan morbosa, no solo por mi lengua, es el hecho de estar expuesta a las miradas de otras personas, saber que te están observando y que se excitan al verte. Te sientes deseado y eso te provoca un cosquilleo especial, además de estar satisfaciendo sus deseos, obedeciendo en todo cuanto quiere que hagamos.

-Eso es, me ponéis muy cachondo. Ahora quiero que te la metas en la boca y que se la pongas bien tiesa. Seguro que sabes hacerlo muy bien.

Me pongo de pie sobre la cama y acerco mi sexo a su cara. Ella comienzaa a acariciarme sobre el slip mientras me mira fijamente a los ojos. Al notar como mi miembro comienza a hincharse, pugnando por salir, me desnuda dejando mi polla erecta a la vista. La acaricia con una mano mientras comienza a besarla lujuriosamente, hasta que consigue en mí una erección descomunal.

-Mírame mientras se la comes -se lee en la pantalla.

Ella obedece a nuestro cliente oculto y dirige la vista a la cámara. Se ve en la pantalla aferrada a una verga erecta con parte de su húmedo glande saliendo de sus carnosos labios y una mirada lasciva en tu rostro.

Nunca antes había visto su cara en esa situación y la imagen le choca y se pone muy cachonda a la vez. Se observa, se recrea, se gusta y se gusta más al saber que estás siendo vista en ese momento.

Poco a poco nos vamos metiendo en el papel. Sentirse observados, te haces sentirte deseado y eso da un morbo especial que te impulsa a actuar para tu voyeur.

Ella mira a la cámara con ojos lascivos y se entregas a saborear mi miembro sin compasión, como si fuera el suyo el que tienes entre tus labios.

-Mmmmmm, me encanta tu boquita hambrienta, con esa lengua juguetona -leemos en la pantalla. Me gustaría verla dentro de ti. Siéntate y clávatela, por favor.

Accedemos a las peticiones de nuestro cliente. Yo me tumbo en la cama y ella pasa una pierna sobre mí, sujeta mi polla y se sientas sobre ella introduciéndola en su rajita, abriendo bien las piernas de cara a la cámara a la que mira fijamente.

Sujeto su culo en el aire mientras ella desciende, haciendo que penetre más y más. Mientras entra, la acaricia y se acaricias, la agarra fuertemente y la saca, volviendo a introducirla al instante. Así una y otra vez, mostrándoselo al voyeur, abriendo bien el coñito con los dedos para que vea como entra mi polla en él.

Con mis manos acaricio sus hermosos pechos, juego con tus pezones, los elevo, los hago balancearse, los exhibo, ofreciéndoselos a él.

Mis manos bajan hasta su sexo y jugueteo con él mientras no paro de bombearle y con mis dedos le masturbo. Está muy excitada y quiere que la vea como se corre y el éxtasis reflejado en tu cara.

Una serie de convulsiones le sacuden por entera mientras clavas su mirada en el ojo de la cámara. Ojos inundados de placer. De nuevo en la pantalla aparece escrito:

-Ahora cómetelo hasta que explote en tu boca y la inunde con su leche.

 

El final

Un hormigueo excitante recorre su espalda. Nunca lo habíamos hecho. Lo va a probar ahora a las órdenes de un desconocido. La idea le excita al máximo, sentir como mi licor resbala por su barbilla mientras es observada. Mmmm, ¡qué guarrilla le hace sentir.

Me pongo de pie y ella se reclina sobre mi muslo y comienza a pasar su lengua por todo lo largo de mi verga, recogiendo sus jugos aún en ella. Esa cara de golfilla que pone hacia la cámara me vuelve loco. Veo sus labios rodearla y ajustarse a ella, acariciándola y chupándola glotonamente.

Su mano se ciñe a mi polla, apretándola firmemente e imprimiendo movimientos circulares y de abajo arriba. ¡Qué mano más experta! Al igual que su boca, que me vuelve loco de placer.

Le miro desde arriba. Sus piernas abiertas, su sexo palpitante acariciado por su propia mano, con un dedo introducido en su vulva. Sus pechos gloriosos bailando entre mis dedos. Su boca entreabierta saboreándome por entero. Su mano ahora en mi culo, clavando sus uñas y sus ojos mirando a nuestro invitado.

El placer sale en oleadas de su boca y me invade por completo hasta que sale disparado hacia su lengua, bañando sus labios y rociando sus mejillas. Se entretiene saboreando mi polla un rato más, relamiendo la dulce miel que cubre sus labios. Se observa en la pantalla, glotona, morbosa, lasciva. Se gusta, le excita verte así de esa manera y su mano le ayuda a llegar de nuevo al éxtasis, que siento a través de tu boca.

Vuelve a abrir los ojos y comprueba en la pantalla que el desconocido ya no está. Simplemente se puede leer:

-Gracias, sois fantásticos. Nos vemos. Un beso.

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