Vosotros y yo

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trio liberal

 

Nos conocimos a través del foro y esta noche, por fin, hemos quedado en vuestra casa.

Me recibís amigablemente. ¡Qué guapos sois los dos!

Los nervios iniciales desaparecen en seguida al disfrutar de la cálida atmósfera que crea vuestra compañía. Charlamos, reímos, nos conocemos un poco mejor. Nuestros gustos…

Poco a poco la conversación se vuelve más íntima y sugerente y la temperatura en el salón va en aumento. Yo propongo pasar al baño un momento para dejaros un rato solos y que podáis deliberar si estáis a gusto conmigo y queréis continuar o, por el contrario, dejarlo ahí y que no pase nada.

Aceptáis y me retiro. Tras un tiempo prudencial me dirijo de nuevo al salón y la estampa que contemplo me enardece: él está recostado en el sofá y tu inclinada chupas su brillante polla que asoma por su pantalón. Levantas la vista y me miras. No necesito saber más. Ya conozco vuestra decisión.

Me acerco a vosotros y me arrodillo a tu lado. Observo lo bien que lo haces y acerco mi mano tímidamente hasta agarrar su polla. Es cálida y firme. La retiro de tu boca y acerco mi lengua. La acaricio dulcemente mientras me observas. Mmmm…. me gusta.

Poco a poco voy cogiendo confianza y comienzo a chupar y lamer con más soltura. Tu la retiras de mi boca y la introduces en la tuya, jugando a ser celosa. Yo me lanzo a jugar y juntos la chupeteamos y cubrimos de babas. La recorremos con nuestras lenguas, cada uno por un lado hasta que se encuentran al llegar a la punta, y nos besamos.

Mientras, él nos observa extasiado por el placer físico y visual que le proporcionamos al disfrutar con nuestro juguete animado.

-Vamos a hacerte nuestro -dices mientras os ponéis de pie y comenzáis a desnudarme muy despacio.

Siento vuestros besos y caricias recorrer toda mi piel despertando sensaciones voluptuosas.

Vuestras manos se encuentran sobre mi polla, palpitante, ávida de besos y caricias. Siento la pasión que imprimís a cada movimiento y me excito aún mucho más al ver como os arrodilláis y la besáis con dulzura. Me encanta el placer que me dais, y así os lo digo mientras lucháis por apoderaros de ella.

-Quiero ver cómo te folla, ver su bonita polla entrando en ti –te susurro.

Se sienta de nuevo y te colocas sobre él, en cuclillas. Veo tu hermoso coño abierto y me lanzo a comerlo, tierno y húmedo. Sujeto su polla y, tras lubricarla con mi saliva, la dirijo a la entrada de tu vagina y la veo entrar, deslizándose. La visión me embriaga y mi boca se apodera de tu clítoris.

El placer te inunda. Te sientes follada y comida a la vez.

Besas su boca y bajas la vista a tiempo de ver como retiro su polla y me relamo con los jugos que has dejado sobre ella. Meto mi lengua en tu coño palpitante y me suplicas que te la meta otra vez. Observas como mi mano la hace desaparecer dentro de ti.

Acerco mi boca a la tuya y compartimos el sabor de los dos. Él quiere probar y, en un momento, nos estamos besando los tres, fundiendo nuestras salivas en una sola.

Entre los dos te tumbamos en el suelo. Él acerca su boca a tu entrepierna y comienza a comerte lentamente. Yo me agacho también y junto mi lengua con la suya en un intento de proporcionarte el máximo placer. Sientes nuestras lenguas juguetonas arrancando el doble de gemidos. Ahora él la introduce en tu vagina y yo me dedico a tu perla nacarada hasta que conseguimos llevarte en volandas al éxtasis.

Me tumbo en el suelo con ánimo de tomarme un respiro, pero tu atacas de nuevo. Te deslizas sobre mí hasta alcanzar mi polla y la devoras. Tu coño queda sobre mi cara mojado y palpitante. Comienzo a deslizar mi lengua sobre él y también alcanzo tu ano. Mis dedos empapados en tus jugos y mi saliva acarician la entrada de tu culo. Primero entra uno y luego los dos al notar cómo se va abriendo.

Él ya está preparado otra vez. Acerca su miembro poderoso y absorbo todo su glande con mis labios. Luego con mi mano lo dirijo a tu culo y presiono a fondo hasta conseguir que entre en él. Lanzas un grito de dolor placentero y exclamas que solo te falta otra polla en tu coño para ser totalmente feliz.

Tu pareja comienza a encularte con fiereza a la vez que folla mi boca de tanto en tanto. Yo ordeño sus testículos hasta que revienta en una cascada de leche que inunda tu ano y resbala por todo tu coño hasta caer en mi boca.

Rebaño hasta la última gota y acercas la cara suplicando que la comparta contigo. Dejo que se deslice de mi boca sobre tu lengua y jugueteamos con nuestros dedos y labios.

Tu, incansable, desapareces un momento y vuelves con un strap-on puesto. ¡Qué morbosa estás! Con sonrisa picarona preguntas quién quiere ser el primero en probarla. Yo me ofrezco voluntario, lo estoy deseando, me pone a cien ser follado por una tía.

Te dedicas a mi culo virgen, preparándolo con tu lengua y tu saliva. De pronto, sin yo esperarlo, siento como entras en mí. ¡Ohhhhhhh, que sufrimiento más placentero!, ¡Me encanta! Poséeme, hazme tuyo, estoy en tus manos, soy tu juguete.

Ahora comienzo a notar las enculadas con más fuerza porque él te está follando a ti. Siento vuestros embates. Es como si me follárais los dos.

Te agarras fuertemente a mi polla, como si me la fueras a arrancar, mientras clavas tu miembro más al fondo de mi culo. Me siento totalmente poseído por ti. Oigo ya los gritos de tu hombre que se va a correr. Mi cuerpo reacciona al unísono y noto que me viene el orgasmo.

Saltas y te separas de nosotros pidiendo que te rociemos la cara con nuestro esperma. Quieres que los dos nos corramos en tu boca. Obedientes, te hacemos caso y acercamos nuestras pollas a tu boca. Agarras las dos y te las metes en la boca juntas. Son tan enormes que casi no caben. Chupas y agitas cada una alternativamente hasta que los dos reventamos en tu boca, prácticamente a la vez.

Te relames de gusto y saboreas nuestra leche hasta la última gota. Te sonríes mirándonos y dices:

-¿Cuándo repetimos chicos?

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