Doble Penetración

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doble penetracion DP

 

Últimamente, he notado mucho interés por parte de las mujeres en la doble penetración, “la doble”, como se llama comúnmente.

Es algo que llama poderosamente la atención, muy excitante al pensarlo e imaginarlo, pero a la vez algo a lo que se teme por desconocido o que se piensa  que puede llegar a ser  molesto, incluso doloroso.

Todo lo contrario. Bien practicada puede llegar a ser la más maravillosa experiencia que hayáis tenido nunca. Es más, conozco muchas mujeres que lo han probado satisfactoriamente y que no lo cambiarían por nada.  Y es que, para las amantes de los tríos H-M-H, el sentirse doblemente poseída al unísono es algo fuertemente adictivo.

Pero claro, esto es como todo. Hay técnicas, trucos. No es llegar y ya, como vemos en las películas para adultos. A ellos les lleva horas preparar una escena así y eso que están iniciados ya.

Ni que decir tiene que tenéis que haber disfrutado del sexo anal previamente. Hay que comenzar con unos juegos que te irán predisponiendo, haciéndote tomar conciencia de tus sensaciones, y que te ayudarán el día que te decidas. Para esos juegos con tu pareja, provéete de unas bolas anales, un minibive, una bala vibradora, o si eres más atrevida, un dildo más grande.

Ya es el momento de poner a funcionar toda la imaginación y el deseo, disfrutando de todas las opciones y combinaciones posibles, buscando las que sean más placenteras para ti.

Recientemente, una amiga me comentó que ahora disfruta mucho con unas bolas vibradoras. Mientras su pareja la penetra vaginalmente, con las bolas vibrando en su ano, sus orgasmos son casi inmediatos y seguidos. Hasta tres o cuatro y de una intensidad nunca alcanzada.

Entonces, llega el momento de plantearse llevar esta fantasía tantas veces imaginada a la realidad. Pero, ¿cómo?, ¿con quién? No con el primero que llega ni a la primera de cambio. Es preciso que haya una complicidad previa entre los tres. Un amigo al que ya conocéis y con el que ya habéis tenido más de un contacto. O el chico de esa pareja con la que tenéis tanta confianza.

Tened en cuenta que es una postura donde hay mucho roce incluso entre los chicos. No seáis tikis-mikis con esto. Incluso habrá momentos en que vuestros miembros se rocen a través de las finas paredes de la vagina o el ano de ella. No os vengáis abajo y disfrutad de ello también.

Llegó el día. Planificadlo. Habladlo. Eso aumenta las expectativas, el anhelo, la excitación y el deseo.

Prepárate. Hay chicas que, para sentirse más cómodas y a gusto, se administran un enema previamente. Y ahora los chicos: jugad, jugad con ella, mucho,  todo, excitadla al máximo. Hacedle sentirse una diosa adorada. Llevarla hasta la locura. Penetradla una y otra vez vaginal y analmente alternativamente.

Y cuando ella diga: Ahora! Os quiero a los dos! Es el momento.

Es mejor que tu pareja, que te conoce más tu cuerpo, tus reacciones, sea el que te penetre analmente. De todas formas, aplicad siempre el sentido común. Si hay diferencia de tamaño siempre es mejor que el que empiece analmente sea el de menor.

Así que vuestro partenaire o copiloto que se tumbe. Tú sobre él llevando la penetración a su máximo, arqueando  la espalda y levantando el culito para dejarse penetrar lentamente por detrás.

Aquí los chicos poned los cinco sentidos en ella, en sus movimientos, en sus reacciones. Tratadla con mucho cariño, mucha paciencia, con mucho amor. Jugad a compenetraros, no entreis los dos a cañón. Primero uno después el otro. Es fácil encontrar la cadencia, como si fuera un baile.

Con un poco de entrenamiento, ya estáis dispuestos para cambiar de postura y que ella quede de frente, boca arriba. Aquí la penetración anal es más profunda pero ella puede controlarla mejor. Y, entonces, dad dar rienda suelta a la pasión y dejad que grite mientras los orgasmos llegan uno detrás de otro.

Ya sabéis. Sentido común en cada momento y, sobre todo, mucha ternura y dedicación. Ya veréis como disfrutáis de un encuentro único.

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One Comment
  1. Abel
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