Deseo

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deseo - relatos eróticos

 

Cuanto más me faltas más te deseo.

Dejo volar mi imaginación y te tengo ante mi. Acaricio tu cuerpo voluptuoso con mi mirada, tus curvas pronunciadas.

Mis ojos lascivos te hacen sentir deseada. Casi te follo con la vista. Mentalmente acaricio tus tetas prominentes que me apuntan descaradas. Quiero ver tu culo poderoso frente a mi, como diciendo ¡fóllame! Te doy la vuelta y lo acaricio recreándome con sus formas.

Tu te inclinas haciendo que resalte más. Te gusta ponerme a cien, tan a cien que te arranco el minúsculo short que llevas puesto y te obligo a apoyarte sobre el respaldo del sofá.

Sin pensarlo dos veces saco mi polla, ya dura, del pantalón. Con mi mano izquierda separo tu cachete firme que deja a la vista un tesoro que me llama irresistiblemente. Mis dedos comprueban tu humedad que ya es palpable. Joder! Estás empapada. Se que deseas ser empalada y así lo hago.

Guío mi falo con mi mano directo a tu cerrada rajita que al mínimo contacto se abre para recibirme, suave, húmeda, deseosa. Empujo con fuerza y entro en tí hasta la empuñadura, sin resistencia, todo entero. Tú me recibes cálida, como un guante, abrazándome con tu interior.

Comienzo a embestirte ferozmente agarrado a tus caderas. La visión de tu culo y mi polla entrando y saliendo de ti me enardece. Cada vez me sientes más duro, más enorme, bombeando con fiereza. Me sientes bien adentro. Te encanta ser poseída de esta manera salvaje.

Mi pulgar acaricia tu ano. Está duro, cerradito, pero con mis caricias se vuelve tierno y se abre lentamente. A cada embestida, mi dedo entra un milímetro más. Cuando te quieres dar cuenta, ya lo tienes todo dentro haciéndote sufrir dulcemente. Me acaricio a mi mismo a través de tus paredes, sintiendo mis embestidas dentro de tí.

Me traspasas tu calor, tu fuego, tu caricia íntima me enloquece. Me vuelvo bruto y desbocado. Mis caderas golpean contra tus cachetes una y otra vez empujando todo tu cuerpo contra el sofá. Tu te dejas hacer desmadejada, recibiendo las embestidas, sintiéndome profundamente….

Me voy a correr!!! – grito a la vez que aumento el ritmo al máximo. Quiero llenarte de mi leche hasta que te desborde. Quiero que sientas mis chorros calientes bien dentro de ti.

Mis palabras surten efecto inmediato en los dos. Tu gritas como una posesa y yo descargo toda mi artillería en el fondo de tu coño que se cierra automáticamente reteniéndome en su interior. Apresándome sin dejar que me mueva ni un milímetro.

Contraigo los músculos de mi polla todavía bien dura y cada contracción provoca un respingo en tí. Me gusta provocar esta reacción en tu cuerpo y lo alargo. Permanecemos así largo tiempo, unidos, dentro de tí, inmóviles. Bañados en semen mezclado con tus ricos jugos. Recostado sobre tu espalda y mordiendo tu nuca suavemente…

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2 Comments
  1. Lola
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    • admin
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